Rompiendo mitos

¿Es posible perder peso comiendo hamburguesas?

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Señoras y señores, lo “healthy” está de moda. Solo hace falta que echéis un vistazo a vuestro Instagram para comprobar la cantidad de fotos, videos e insta stories que presumen de vida saludable y, para rematar el asunto, suelen subirlas gente de lo más fit a la que parece que nada les engorda.

Pero seamos honestos, por muy a dieta que se esté, ¿quién se puede resistir al sabor de una pizza o una suculenta hamburguesa? Porque sí, por mucho que sepamos que al día siguiente amaneceremos con un kilito de más, cuesta mucho decir que no.

Y es en ese punto en el que entran en juego nuestro recetario dietético, en el que recuperamos el sabor de las recetas tradicionales, pero, esta vez, desde un prisma saludable.

Los más escépticos estaréis pensando: ¿adelgazar comiendo hamburguesas y pizzas? ¡Venga ya! Antes de que te neguéis a creerlo, déjanos contarte algunas cosas que harán que respondas a la pregunta tú mismo.

¿Listos para desmontar el mito?

A la hora de planificar una dieta, tanto de pérdida de peso como orientada a otro tipo de objetivos, los especialistas tienen en cuenta dos factores principales: el cuantitativo y el cualitativo.

  • LA CANTIDAD DE LAS CALORÍAS

El factor cuantitativo hace referencia a la cantidad de calorías diarias recomendadas. Aunque este dato depende del sexo, la edad, y la actividad física (entre otros factores) de cada individuo, la cantidad recomendada por la OMS oscila entre las 1.800-2.000 calorías/diarias.

En dietas de pérdida de peso, los especialistas suelen recomendar dietas hipocalóricas que rondan las 1.200 calorías al día. Con el fin de acelerar el metabolismo y evitar que desciendan los niveles de glucosa en sangre (es decir, para evitar atracones), esas calorías se suelen repartir a lo largo del día de manera equilibrada: un 25% en el desayuno, un 10% en el tentempié del mediodía, un 30% en la comida, un 10% en la merienda, y el restante 25% en la cena.

Haciendo cálculos, si queremos perder peso, en la hora de la comida no deberíamos de ingerir más de 360 calorías (el 30% de las 1.200 diarias).

Nuestra solución: las calorías aportadas por cada una de las recetas de nuestro libro se sitúan entre las 250 y las 350 calorías. Para que la comida sea totalmente equilibrada, recomendamos acompañarlas con un plato de verduras cocinadas o crudas.

  • LA CALIDAD DE LAS CALORÍAS

El segundo factor hace referencia a la calidad de los alimentos, es decir, a la composición y el aporte de proteínas, carbohidratos, minerales, vitaminas y grasas.

Por ejemplo, no es lo mismo consumir 50 kcal de azúcar, que 50 kcal de proteínas: el primero estimula la secreción de insulina, aumentando el apetito, la grasa corporal, y el riesgo de sufrir obesidad; por el contrario, las proteínas estabilizan los niveles de glucosa en sangre y, con ello, disminuye la sensación de hambre y controlan el aumento de peso.

Para que una dieta sea equilibrada, se recomienda que las calorías diarias estén repartidas de la siguiente manera: un 55% hidratos de carbono (los responsables de darnos energía), un 30% grasas saludables (necesarias para que nuestro organismo funcione correctamente), y un 15% proteínas (esenciales para el mantenimiento del tejido muscular).

Estos porcentajes varían en función del objetivo de cada dieta. En el caso de las dietas de pérdida de peso, lo habitual es disminuir la ingesta de grasas saturadas, consumir más verduras, ingerir los hidratos (evitando azúcares) durante la primera mitad del día (desayuno y comida), y aumentar las proteínas a la tarde-noche.

Nuestra solución: en promedio, las recetas de nuestro libro aportan un 38% de proteínas, un 10% de hidratos de carbono, y un 12% de grasas (en su gran mayoría mono y poli-saturadas, muy beneficiosas para el corazón). Nuestras recetas no solo utilizan alimentos bajos en grasas saturadas, sino también diferentes verduras y hortalizas frescas que aportan las vitaminas y minerales necesarios para nuestro cuerpo, y con los que se mantiene la esencia de las recetas tradicionales.

  • ENTONCES…¿CALIDAD O CANTIDAD?

Volvamos a la pregunta del principio, ¿es posible adelgazar comiendo hamburguesas y pizzas? Claramente la respuesta es afirmativa, pero con matices: para que una dieta sea efectiva, no solo debemos incluir alimentos de alta calidad nutricional, sino que se deben consumir de manera controlada. Es decir, lograr un balance equitativo entre el factor cualitativo y el cuantitativo.

Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros de las recetas de nuestro libro, y que animéis a vuestros amigos y conocidos a romper con los mitos de la alimentación y sumarse a una vida saludable, pero deliciosa.

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