Salud y deporte

7 Consejos para controlar la ansiedad por comer a todas horas

 

Cambiar nuestros hábitos alimentarios para llevar una vida saludable no es una tarea sencilla. No solo hay que modificar lo que comemos sino, lo que es aún más importante, cambiar nuestra forma de pensar y la manera en la que nos relacionamos con la comida.

Es un proceso lento en el que lo importante es tener paciencia y, sobretodo, constancia. Sin embargo, factores como el estrés, el trabajo, el aburrimiento…pueden producirnos un ataque de ansiedad y como consecuencia, un ataque a la nevera.

Si quieres controlar la ansiedad por comer a todas horas, toma nota de estos consejos:

 

  • Be water, my friend

El agua es el mejor aliado contra la ansiedad: no solo nos ayuda a eliminar toxinas, sino que además contribuye a disminuir el apetito. La próxima vez que abras la nevera por simple aburrimiento, desvía tu atención hacia el grifo y bebe un par de vasos.

 

  • Come bien, pero come

El error número uno a la hora de hacer dieta es dejar de comer y someter al cuerpo a ayunos prolongados. Si trascurre demasiado tiempo entre una comida y otra, te descontrolarás cuando vuelvas a probar bocado. Lo ideal es no dejar pasar más de 3 horas entre una ingesta y siguiente.

 

  • Desayuna como un rey

Come como un príncipe, y cena como un mendigo. Si no le has dado a tu cuerpo la energía que necesita durante el día, llegarás a la cena con tanta hambre que comerás lo primero que encuentres.

 

  • El azúcar, cuanto más lejos mejor

Reduce al máximo los alimentos ricos en azúcar (golosinas, bollería industrial, bebidas edulcoradas…). Tienen un poder adictivo que hace que cuanto más lo consumas, más necesidad tengas de seguir haciéndolo.

 

  • El deporte, que no falte

El ejercicio físico no debe faltar en una vida saludable. No solo repercute positivamente en tu cuerpo, sino también en tu mente. Liberarás endorfinas y te ayudará a eliminar el estrés y la ansiedad por comer.

 

  • Duerme como un bendito

Cuando la calidad del sueño es suficientemente buena, el cuerpo estimula una hormona llamada leptina, encargada de decirle a nuestro cerebro que no necesita alimentos y que está totalmente satisfecho.

 

  • Ten a mano un plan B

Recuerda que la ansiedad solo está en tu mente. Cada vez que sientas la necesidad de comer mal, ten un plan previsto para distraerte de otro modo. Desvía la atención de la comida y pon el foco en una actividad que te reconforte: leer, hacer una llamada, salir a correr…todo vale.

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