Rompiendo mitos

Los mitos sobre el colesterol

 

Seguro que en más de una ocasión te han dicho que no comas más de 2 o 3 huevos a la semana porque “se disparará tu colesterol”. Antes de afirmar esto con rotundidad, es necesario entender bien qué es el colesterol y para qué sirve. Y, por supuesto, desmontar ciertos mitos sobre el colesterol que poco o nada tienen que ver con la realidad.

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es un tipo de lípido producido por nuestro cuerpo. Son muchas las células que lo fabrican, pero las del hígado generan aproximadamente un 25% del total. Pese a que hay alimentos que lo contienen, el colesterol de la comida apenas tiene impacto sobre el cuerpo. De hecho, el 80% del colesterol es producido de forma endógena.

Aunque hay quien piensa que el colesterol es algo negativo, tienen un papel crucial en el correcto funcionamiento del cuerpo. Tal y como cita colesterol.org, el colesterol:

  • Participa en la producción de hormonas.
  • Facilita el proceso digestivo.
  • Proporciona una barrera protectora a las células.
  • Repara las células lesionadas.
  • Transforma la luz solar en vitamina D.
  • Mejora la función cerebral.
¿Qué tipos de colesterol existen?

Carece de sentido hablar de colesterol en su conjunto. Hay que referirse a las dos lipoproteínas (partículas formadas por mitad grasa y mitad proteína) que transportan el colesterol de una parte del cuerpo a otra y que, en suma, forman el “colesterol total”:

  • LDL (Low Density Lipoprotein) o “colesterol malo”. Llevan el colesterol desde el hígado hacia el resto del cuerpo. Cuando el colesterol LDL es muy alto, el exceso se acumula en las arterias, obstruyéndolas e incrementando el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • HDL (Hight Density Lipoprotein) o “colesterol bueno”. Son las encargadas de retirar el exceso de colesterol de las paredes arteriales y transportarlas al hígado. Por tanto, eliminan el colesterol malo.
¿Cuáles son los niveles de colesterol óptimos?

Para conocer si tenemos o no problemas de colesterol, no solo basta con saber el nivel total de éste, sino que también es necesario conocer si nuestro “colesterol malo” supera el límite recomendado (por encima de 160 mg/dl) y si tenemos suficiente “colesterol bueno” (superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer).

Como norma general, cuanto menor sea el LDL o colesterol malo, y mayor sea el HDL o colesterol bueno, mejor será nuestra salud. No obstante, en el diagnóstico médico influyen otras particularidades de cada organismo.

Falsos mitos del colesterol

Ahora que ya sabemos un poco más sobre qué y para qué sirve, estamos en posición de desmontar algunos mitos sobre el colesterol:

  1. El colesterol es malo: Falso. Como hemos visto al principio del post, el colesterol es necesario para que nuestro organismo funcione correctamente.
  2. Debemos seguir una dieta baja en grasas: Falso. Si bien conviene reducir al máximo las grasas saturadas (carnes magras, alimentos procesados, etc.), nuestro cuerpo necesita consumir grasas buenas (pescados azules, frutos secos, etc.). Es decir, debemos prestar atención al tipo de grasas que consumimos, pero no eliminarlas.
  3. La grasa vegetal es mejor que la animal: Falso. La “bondad” de la grasa no se debe al tipo de alimento, sino al tipo de grasas que contiene: mono insaturadas, poli insaturadas o saturadas. Mientras que las dos primeras son beneficiosas para la salud cardiovascular, las grasas saturadas aumentan los niveles de LDL o colesterol malo.
  4. No se pueden comer varios huevos a la semana: Falso. Los huevos no solo están formados por grasas (yema) y proteínas (clara), sino que además contienen una amplia gama de minerales esenciales y vitaminas. Se da la circunstancia, además, de que la yema de los huevos contiene principalmente grasas poliinsaturadas que, como decíamos antes, son beneficiosas para la salud.

 

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